La honestidad es una de las virtudes que se debería desarrollar y ejercitarla en armonía con las demás. Ser honesto es ser real, auténtico, genuino, y decimos esto en alusión a Rubén Armando Ortiz, un docente que se desempeña en la Municipalidad de Tartagal que devolvió 10 mil pesos que el cajero de un banco le había pagado demás.
Cuando fue a depositar ese dinero a otro banco se dio con la novedad que el dinero que tenía en su poder era más. En ese transcurrir, Víctor Sagárnaga, tesorero de la sucursal del Macro, mientras realizaba el arqueo del día, se dio con la novedad que le faltaba esa cantidad de plata.
La honestidad de Ortiz, en dirigirse al banco y devolver el dinero entregado en forma errónea, le evitó un dolor de cabeza al tesorero, pero también al cajero que se había equivocado cuando realizó el pago del cheque. Personas como Ortiz demuestran que la honestidad es una de las virtudes fundamentales para cualquier persona de bien.
3 jun 2013
UN HOMBRE DEVOLVIÓ 10.000 PESOS QUE LE HABÍAN DADO DE MAS
Posted by Unknown on 12:35