Alejados de la punta, los dos equipos no encuentran la mejor forma futbolística, llegan necesitados de un triunfo y tienen a sus técnicos en la mira, especialmente por el lado xeneize. A tal punto que el nombre de Carlos Bianchi volvió a retumbar en los pasillos de la Bombonera. Pero Angelici no demoró en aclarar: “Que yo sepa, nadie de la directiva habló con (Carlos) Bianchi”, dijo el presidente.
Boca suma tantos goles a favor como en contra, catorce, y no gana desde hace más de un mes: su última victoria fue ante Independiente por 2 a 1 (fecha 7, el 16 de septiembre). Y tras el empate ante Estudiantes, unos barras le hicieron saber que deben ganar el superclásico.
River, por su parte, carga con el estigma de no haber podido hacerse respetar por equipos chicos, volvió a perder con Belgrano en la primera fecha de este torneo y recordó que aquel conjunto lo condenó a la B Nacional por una temporada. Este pasado le exige vencer al rival de toda su vida. El domingo se reencontró con Quilmes, con el que compartió la primera categoría de ascenso; y volvió a caer luego de las dos goleadas que había conseguido anteriormente. Por esto, Matías Almeyda dejó de ser discutido un par de fechas, pero la gente también le exige el triunfo ante el xeneize.
