Luego de haber zafado un claro penal de Marín y una gol mal anulado a Romarinho, apareció el enorme Riquelme para abrir el marcador con un derechazo con poco ángulo y desde 30 metros. Un ‘monstruo’. Más allá de las ayudas del paraguayo Amarilla, el conjunto argentino hizo un muy buen primer tiempo, dominando el balón y sufriendo poco atrás. Al reinicio, Paulinho empató y después gozó de múltiples chances para volver a anotar pero no pudo. Boca se defendió demasiado atrás, pero también tuvo algunas para estirar la diferencia. Así las cosas, el ‘Xeneize’ se sacó de encima al campeón de América y del Mundo y puede seguir soñando con obtener su séptima Libertadores. Ahora se medirá con Newell´s en Cuartos y la llave se definirá en Rosario, como le gusta a Bianchi, que sigue invicto en Brasil. La ida ante los de Martino sería el jueves en la Bombonera y una semana después, la revancha en el Parque de la Independencia

