Los pumas o leones, como suelen decir los pobladores de La Caldera, están matando a decenas de animales que son utilizados como principal método de subsistencia económica de la localidad.
Terneros, ovejas y cabras desaparecen de repente o son encontradas muertas en algunas zonas serranas, lo cual está perjudicando notablemente a los productores pequeños que producen quesos o los venden por kilo.
Ana Vilte, productora, informó que en lo que va del año a ella se le desparecieron 10 corderos, mientras que María Canizaga manifestó que de las 25 cabras que tenía, ahora sólo le quedan 5. Lo mismo le ocurrió a Isadora, quien perdió 30 ovejas.
Todas ellas señalaron que el cuidado de los animales tiene que ser constante, de lo contrario no les queda otra opción que atacar a los pumas con armas, lo cual está totalmente prohibido por ley.
“Debemos matar o quedarnos sin nada”, fue la frase con la que finalizaron las productoras de la zona.

