12 dic. 2012

ABSOLVIERON A TODOS LOS IMPUTADOS POR MARITA VERON EL CASO

El tribunal declaró inocentes a los 13 imputados en el juicio por la desaparición de "Marita". Susana Trimarco, madre de la joven, se retiró enojada de la sala, acompañada por sus abogados.

Los 13 imputados en el juicio por la desaparición de María de los Angeles "Marita" Verón" fueron absueltos esta noche por los jueces del tribunal. En la lectura del fallo, argumentaron la falta de elementos probatorios para demostrar que la joven tucumana fue secuestrada en abril de 2003 y obligada a ejercer la prostitución en burdeles de La Rioja.

El fallo involucró a los acusados Víctor Ángel Rivero, María Jesús Rivero, Irma Lidia Medina, sus hijos Gonzalo y Jose Gómez, Daniela Milhein, Alejandro González, Humberto Derobertis, Paola Gaitán, Mariana Bustos, Carlos Luna, Azucena Márquez y Domingo Andrada.

La lectura del fallo, cuyo inicio demoró mas de cuatro horas del horario establecido originalmente por el Tribunal, fue dictada por la sala dos de la Cámara Penal de Tucumán, lugar donde se desarrolló todo el juicio oral, que tuvo diez meses de duración.

Los acusados afirmaron que son inocentes

El último día de un juicio que duró 10 meses, y para el cual hubo que espera 10 años, empezó hoy, con la declaración de los imputados que faltaban decir sus últimas palabras. Esta tarde, a las 17, se volverá a abrir la sala para que el tribunal integrado por Alberto Piedrabuena, Emilio Herrera Molina y Eduardo Romero Lascano emita su sentencia. 

"Sufro por culpa de una mujer fracasada. Fracasada como mujer, como madre, como abuela". Las palabras que salieron de boca de Azucena Márquez se dirigieron contra Susana Trimarco, la madre de María de los Angeles "Marita" Verón. Según la acusada de haber participado del secuestro de la joven, su marido murió "por culpa de esta causa inventada".

Por su parte, uno de sus hijos mellizos, Fernando "Chenga" Gómez, sindicado como pareja forzada de la joven desaparecida, con quien habría tenido un hijo, reclamó a los jueces que "no se condene por indicios, por dichos", sino que "dicten un fallo ejemplar". Además, pidió a los magistrados que "no hagan caso al poder político que los quiere presionar". "Yo no tuve derecho a defenderme: mi suerte está echada", consideró, a la vez que sostuvo que no conoció a la víctima.

El acusado también denunció que, supuestamente, le pidieron $60.000 para desvincularlo de la causa y concentrarla en Santiago del Estero, "pero no los tenía". Luego opinó sobre Trimarco. "Hace bien en luchar contra la trata, pero no en juzgar a inocentes. No hay pruebas y la acusación es débil", insistió. 

Por último, cuestionó el rol de la prensa en la cobertura del caso. "Yo no voy a decirles que soy un santo, pero tampoco maté ni violé a nadie. Esta es una causa armada y la prensa ha tomado partido por Trimarco y no ha sido objetiva", acusó.

Su hermano, Gonzalo "Chenguita" Gómez, por su parte, denunció supuestos apremios ilegales cuando estuvo en una sede policial de Tucumán, luego de haber sido trasladado desde La Rioja, al comienzo de la investigación. "Me pegaron hasta más no poder y estaba presente (el policía retirado Miguel Ángel) 'Chuchuy' Linares", aseguró ante los jueces, para luego también alegar inocencia, aunque la Fiscalía solicitó para él una pena igual a la de su madre y a la de su hermano.

Cuando le tocó hablar a Irma Medina, insistió también en su inocencia: "Nunca negué que fui prostituta ni que tuve whiskerías, pero no conocí a Marita Verón". "Fui prostituta y la pasé mal, pasé hambre y frío, nunca le podría hacer daño a otra prostituta. Mis hijos hoy ven un sandwich de miga y se acuerdan de cuando salían a pedir la corteza para poder comer", dijo la mujer, a quien varias testigos señalaron como la "madama" que las explotaba sexualmente.

Organizaciones contra la trata de personas, de derechos humanos, funcionarios y dirigentes sociales ya se reúnen en la plaza Yrigoyen para escuchar la decisión del tribunal en el juicio por el secuestro y promoción de la prostitución de María de los Angeles Veron. Se ha previsto un importante operativo de seguridad, ya que cualquiera sea la decisión de los jueces, seguramente va a provocar polémicas.

La fiscalía pidió penas de 25 años de prisión para siete imputados, y 12 años y medio para los seis restantes. La querella, por su parte, solicitó 25 años de prisión para ocho acusados, y entre 23 años y medio y 24 años para los otros cinco.


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