La primera edición del torneo que agrupa a los últimos campeones domésticos fue para Arsenal de Sarandí, que tras empatar 0 a 0 con Boca en los 90 reglamentarios venció por 4 a 3 en los penales y se quedó con el título. Los de Alfaro fueron superiores en todo el partido y merecieron la victoria, pero no pudieron vulnerar a un Boca que no jugó a nada. El arquero Campestrini fue el héroe de la noche al atajar tres penales, que le dieron el cuarto título de su historia a los del Viaducto.

