Cuervos y santos se medirán a las 21.30 en un clásico sin precedentes, que no debería tener hinchas visitantes.
Es hora de que el fútbol desplace a las crónicas policiales. Es que así se ha vivido este nuevo y gran clásico salteño entre Central Norte y Juventud Antoniana, que debió disputarse el 16 de septiembre pero que se realizará recién esta noche (a las 21.30) por culpa de barras antonianos que se subieron al parapelota, impidiendo que la pelota comience a rodar.
Luego de dos semanas y tras un múltiple debate sobre la suspensión, lapso en el cual fueron detenidos los hinchas que amenazaron al presidente González, el Consejo Federal ordenó reprogramar el partido castigando a la gente de Juventud que pacíficamente estuvo aquella tarde predispuesta a disfrutar del partido.
La orden, en consecuencia, fue hacer jugar el clásico sin público visitante, ocasionándole un perjuicio a Central Norte, que tuvo que canjearle las entradas no solo a sus hinchas sino también a los del santo, aún sabiendo que ellos no pueden asistir esta noche.
Pero muchos antonianos dirán presente, generando un nuevo foco de conflicto que la Policía deberá saber resolver. Así se jugará este nuevo clásico, en medio de un clima completamente enrarecido, que quedará en la historia por ser el primero en jugarse con gente de un solo lado.
En lo estrictamente futbolístico, Central Norte buscará su segunda victoria tras ganarle a Racing, y para ello presentará un esquema más ofensivo con un enganche (Oga) y tres delanteros (Magno, Weiner y Noir); mientras que Juventud seguirá aferrado a la cautela de su entrenador, que tanto rédito le dio en el campeonato, ya que es uno de los dos invictos de la zona.

